La segunda mitad del siglo XIX fue el momento de grandes cambios para los campesinos estonios, ya que por primera vez pudieron comprar su propia tierra con viviendas (desde el siglo 13 los estonios habían sido siervos de la nobleza extranjera, la servidumbre fue abolida en Estonia y Livonia –hoy el sur de Estonia y el norte de Letonia– en la década de 1810). Estos cambios marcan el comienzo del "capitalismo agrícola" y una parte importante de él fue un nuevo tipo de vivienda: una casa de campo destinada exclusivamente para residencia, los otros edificios para trabajos diarios estaban ahora separados del edificio principal.

 

La propiedad 'Albi' fue comprada al dueño por Märt Wiera, y su hijo, Peeter Viira, construyó la casa en su forma actual en 1890. En 1934, el hijo de Peeter, Märt, heredó la casa. Desafortunadamente, tanto padre e hijo perdieron la vida durante la Segunda Guerra Mundial. Su empleada, Liidia Vakermann, logró entonces que Albi quedara en su poder. Ella se casó y tuvo cuatro hijos. Durante la era soviética las propiedades privadas fueron nacionalizadas –por lo que tuvieron que vivir en Albi como inquilinos y compartir la casa con otras familias. Después de que Estonia recuperó su independencia en 1991, Albi permaneció en la familia, pero cuando el hijo de Liidia, Riho Karbus, murió a principios del 2000, la casa permaneció vacía y todo lo que no estaba firmemente adherido a la casa fue robado. El nieto de Liidia, Margus Karbus, vendió la casa a Indrek Palm, quien cambió las ventanas y el techo. Él por su parte, vendió Albi a Hurmet-Mihkel Ilus en el 2016. Hurmet y su prometida Minna Salmistu son ahora los nuevos dueños de la propiedad.

 

Para mi esta casa era algo famosa y conocía de ella, antes de que Hurmet, mi hermano, mencionara por primera vez que deseaba tener su propia casa en el campo. Este impulso está sin duda relacionado con el hecho de que nuestra propia casa familiar, que mi padre logró recuperar a mediados de los 90, es muy similar y está situada a solo 10 km de Albi. Supongo que nos acostumbramos a la libertad y al espacio que tuvimos el privilegio de experimentar cuando crecíamos en el campo.

 

Como mencioné, ya había oído hablar de Albi y ya había visto el anuncio y los artículos compartidos en redes sociales para atraer a la gente a comprar la propiedad, cuando él me envió el enlace y me dijo que este era el lugar que lo movía. Recuerdo el momento preciso después de encontrarme otra vez la publicación en mi muro, cuando le hice una llamada rápida para decirle que era ahora o nunca. La decisión fue tomada: junto con Minna comenzaron a trabajar hacia la meta. Me tomo el derecho de decir que la compra de esta casa se convirtió en un evento que duró ocho meses, involucró a parientes, familiares y amigos, tuvo varios contratiempos y dio como resultado el momento triunfal cuando finalmente se firmaron todos los documentos necesarios. 

Casi todas las casas históricas en Estonia han sido influenciadas por el "pensamiento soviético". Esto también aplica para Albi, pero afortunadamente algunas partes quedaron intactas (o cubiertas) y debido a eso es la única casa de campo en Estonia donde las decoraciones originales de la pared y el techo se han conservado. Eso es lo que la hace única. Uno puede sentir la historia y casi que escuchar los relatos no contados mientras se está dentro de sus numerosas habitaciones. Se siente como si esta casa hubiera estado esperando a los propietarios correctos y con suerte ahora los ha encontrado.

 

El objetivo de Hurmet y Minna es construir un hogar para ellos y sus futuros hijos, pero también un hogar que siempre reciba a sus amigos y familiares. Esto ya está sucediendo, el proceso mismo de esta creación ya es algo continuo y acogedor que fomenta la unión.

 

Tradicionalmente, era común en la cultura campesina de Estonia organizar un evento en el que un hogar invitaba a vecinos y parientes a ayudar con trabajos grandes en la casa que sencillamente tomarían demasiado tiempo lograrlos solos. A cambio, la familia anfitriona ofrecería comida, alojamiento y celebración. A este evento lo llamamos talgud, su traducción es algo cercano a ‘levantar un hogar’. Esta tradición sigue siendo fuerte y en Albi ya se han realizado tres reuniones con el mismo principio. En el sentido más amplio, vale la pena mencionar que también hay un evento anual llamado “Lets do it” durante el cual se llevan a cabo eventos similares en toda Estonia para promover una actitud activa y fortalecer y apoyar el desarrollo de las comunidades locales. Esto está definitivamente relacionado con el tema de que más familias jóvenes y activas se están moviendo hacia el campo, para reconstruir, mantener y expandir la cultura de la vida rural estonia.

 

El clima es un tema recurrente en Estonia y la primavera es la temporada más esperada por todos, ya que sigue al invierno oscuro y frío que parece ser eterno. Estos días de mayo fueron los primeros en ofrecer una calidez real y ese sol tan esperado. Hurmet y Minna son una pareja afortunada de tener una familia y un círculo de amigos a su alrededor, quienes, sin una sola queja, van a un lugar sin agua corriente y con un solo baño al aire libre para trabajar juntos por un objetivo (sin mencionar que el trabajo en sí es físicamente difícil y exigente). Sé que ellos están agradecidos, así que todos vamos a Albi y allí encontramos un indicio de libertad en la energía vital que nos rodea y que nos permite ser tal como somos, lejos del lunes.

 

 

Referencia:

Lill, Annika. (2017) Albi taluhäärber Mulgimaal (Casa de Campo Albi en Mulgimaa).

Talgud

Créditos

Fotografías - Alessandra Baltodano

Texto - Hõbe Ilus

Año - 2017

Lugar - Condado de Viljandimaa, Sur de Estonia

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According to Bribri beliefs, two souls inhabit the body: the right eye soul and the left eye soul. At death, Wikol, the right eye soul, travels to the underworld. Wimblu, the soul of the left eye, remains among the bones prowling the world of the living.